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Escena de interior

tipo de documento semantico vmartwork

Alto de la imagen 4396
Ancho de la imagen 3574

Colección

Nº de inventario 003208

Sobre el autor

Autor

Nombre
Rol del autor: Pintor

Producción

Fecha

Fecha: 1669-1729

Época

Moderna

Técnica

Óleo sobre lienzo

Material

Material:
Óleo

Medidas

Tipo de medida: Altura total
Valores: 42
Unidad: cm.
Tipo de medida: Anchura total
Valores: 34
Unidad: cm.
Tipo de medida: Altura total
Valores: 57
Unidad: cm.
marco
Tipo de medida: Anchura total
Valores: 49
Unidad: cm.
marco
Tipo de medida: Profundidad
Valores: 4.7
Unidad: cm.
marco

Iconografía

Escena de género
Objeto Pintura

Descripción

Pintura la óleo sobre lienzo del pintor holandés Arnold van Boonen.

Se trata de un extraordinario ejemplo de la obra de Arnold van Boonen como pintor de género, colocándolo en la tradición de su propio maestro Goldfried Schalcken, quien, a su vez, fue formado por el gran fijnschilder de Leiden, Gerrit Dou. Los tres artistas fueron maestros de los efectos de las luces de las velas. Esta composición revela la habilidad de Boonen a la hora de representar el efecto de las luces de las velas sobre las distintas superficies, desde el vidrio del vaso roemer hasta la plata, los naipes, la carne y los elegantes vestidos del joven. También evoca la llama de la luz de la vela templando por una repentina corriente de aire, enrojeciéndose en la parte superior y volviéndose translucida la cera de la parte inferior de la vela. La composición se hace más agradable todavía por los colores que resplandecen a la luz de la vela: el sombrero rojo y la bata naranja del joven, forrados de seda azulada, en contraste con la blanquecina camisa.

Tales obras fueron valoradas por la habilidad imitativa del artista, pero también llevan un sutil mensaje moral.  Este joven rico esta absorto en los placeres de la carne, ignorando la sabiduría que podría espigarse de los libros, a penas visibles en la penumbra a su espalda. Mira fijamente, como si estuviera soñando, a la copa de vino blanco, más dorada y atractiva por la luz de la vela. Sobre la mesa hay dinero y unos naipes, con el as y la reina de corazones boca arriba – no hay duda de que está enamorado. Precariamente apoyado sobre el recipiente del carbón, hecho de latón, hay una partitura musical, amenazando un incendio. Los días despreocupados de la juventud son dulces, pero tan efímeros como la llama de una vela.